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Consumo y comercio de vino en Sudamérica

El sector vitivinícola es un grupo numeroso que cautiva gran parte de las exportaciones e importaciones de Latinoamérica. ¿Cuánto conoce sobre el mercado del vino?

Quédate a leer esta interesante nota sobre el consumo y comercio en la región.

¿Quién es el mayor exportador de vino de Sudamérica?

Argentina y Chile son los países más importantes en producción y comercialización de vino de Sudamérica. Y ambos países se encuentran entre los 10 más importantes del mundo en cuanto a superficie cultivada de vid, elaboración y exportaciones de vino.

Un estudio realizado por Landgeist.com estableció, teniendo en cuenta la cantidad de habitantes de los países de Lationoamérica, y muestra que no todo Sudamérica es aficionada al vino. Es más, es notorio el contraste, sobre todo entre el norte y el sur.

El consumo de vino en Sudamérica

El mayor consumidor de vinos de la región sigue siendo Argentina, con 24 litros de vino per cápita. Seguido muy de cerca por Uruguay con 23,8 litros y Chile tercero con 21,8.

FUENTE: arg_endatos

El dato llamativo respecto del consumo es visible en los otros países, donde el consumo de vino no supera los 5 litros. Sobretodo en el extremo norte, donde el consumo cae por debajo del litro. Claro que la OMS calcula el consumo de vino en litros de alcohol puro. Como no estamos comparando diferentes tipos de alcohol, la cantidad en litros de alcohol puro es menos relevante.

Un dato interesante es los 5 litros que consume Brasil, un gigante dormido. No decimos ninguna novedad, pero es un mercado con enorme potencial para los productores (y consumidores) de la región. El mayor país de Sudamérica no supera los 2 litros de vino pér cápita.

Argentina sigue liderando ese segmento y con gran aporte en la producción mundial de vinos. Tener un mercado interno así de importante continúa siendo un enorme valor frente a otros competidores mundiales, como Portugal, Italia y Francia.

¿Cómo es el consumo del vino en Brasil?

Brasil es el mayor mercado de vino en Iberoamérica, en especial si atendemos a los datos relativos a su volumen de importación. Por ello, es cada vez en mayor medida un mercado objetivo para bodegas del mundo entero.

El mercado real de vino está formado por apenas 30 millones de consumidores regulares, que cuentan con un poder adquisitivo que se lo
permite y ubicados en su mayoría en las regiones sudeste y sur del Brasil.

El mercado del vino en Brasil tiene un consumo total estimado en torno a los 430 millones de litros anuales. Las perspectivas para este mercado son optimistas de cara al futuro, y se prevé que el crecimiento interanual ronde el 7 % en los próximos años. Así, según las proyecciones realizadas, se espera alcanzar los 645 millones de litros consumidos en 2025.

Pese a su elevado volumen de importaciones, no hay que olvidar que Brasil es también un país productor de vino. Tanto es así que, sobre el total de vino consumido en el país, aproximadamente el 69 % es de producción nacional, siendo sólo el 31 % vino de importación.

Sin embargo, estos números esconden un importante matiz, y es que en torno al 85 % de la producción brasileña de
vino se elabora con uvas que no son de la variedad vitis vinífera. Estos vinos son denominados por la legislación brasileña como vinhos de mesa, o vinos de una calidad inferior a los denominados vinhos finos, los cuales sí se elaboran con la variedad vitis vinífera y compiten contra la totalidad de vinos españoles e importados.

En cuanto a su demanda interna, el 31 % es satisfecha a través de vinos importados. Es decir, de cada 3 botellas de vino consumidas al año por un brasileño, una es importada. El panorama actual es moderadamente optimista. Tras varios años de disminución en el volumen total de ventas de vino, afectado por la recesión y el desplome del tipo de cambio del real frente al dólar, a partir de 2018 se ha venido registrado un desempeño positivo.

Además, como se ha mencionado anteriormente, la pandemia ha supuesto que el consumo en el sector experimente un crecimiento récord hasta la fecha. Brasil está avanzando hacia una cultura de vino más fuerte, en la que el consumidor cada vez bebe más (el consumo pér cápita ha pasado de 2 litros en 2019 a 2,79 en 2020) y tiene mejor conocimiento del producto, todo ello de la mano de una buena adaptación a las nuevas tecnologías y canales de venta online en Brasil y, de forma especial, las importaciones no provenientes del bloque MERCOSUR.

A la hora de distinguir entre qué tipo de vino, el tinto representa en 2021 un 73,3 % del valor total importado, una importancia relativa mucho mayor de la que tienen el blanco y rosado. Sin embargo, se observa que en los últimos años se ha incrementado la apuesta por estos tipos de vinos.

En relación con el origen, Chile es el principal suministrador de vino para Brasil, es el país en valor y en volumen que más vino exporta a Brasil con casi la mitad de la cuota de mercado.

Chile y Argentina copan el 60,8 % del mercado de los vinos importados en Brasil.

Ambos países tienen que hacer frente a unos costes logísticos menores por cuestión de cercanía en relación con sus competidores europeos, por lo que gozan de una situación más ventajosa. Además, su régimen arancelario es mucho más blando, ya que Argentina forma junto con Brasil parte del acuerdo Mercosur y Chile se beneficia de un acuerdo tarifario preferencial, por lo que sus vinos no tienen
que soportar impuesto de importación

Estacionalidad y tradición de consumo

Otra característica del consumo de vinos en Brasil es su alta estacionalidad. En la temporada de invierno (junio, julio y agosto), el consumo de vinos tintos representa el 35 % de la facturación de una empresa importadora. El consumo de blancos, que combina mejor con el clima tropical de Brasil, es más continuo a lo largo del año. En los países productores tradicionales de vino, este
producto forma parte de su cultura cotidiana, acompañando las comidas y reuniendo a los amigos y a la familia alrededor de la mesa. Brasil no cuenta con esta tradición y, sin duda, esta es una de las razones por las que el consumo en Brasil per cápita es tan pequeño.

 

¿Cómo se desarrolla el comercio y consumo de vino en Paraguay?

El mercado interior viene determinado por el consumo que se realiza en el territorio nacional, el cual depende básicamente de las importaciones, ya que la producción nacional es muy reducida y de calidad media-baja. No obstante, no es sencillo determinar el consumo nacional con exactitud debido a la importación ilegal (contrabando) de productos. Vinos de otras regiones, particularmente
argentinos, son traídos de forma ilícita a Paraguay satisfaciendo parte de la demanda interna. Esto hace que el vino de esta región sea muy competitivo y presente precios más bajos.

En relación con el mercado exterior, estaría comprendido principalmente por ciudadanos brasileños y argentinos, que viajan a las regiones de frontera, especialmente a las ciudades fronterizas de Pedro Juan Caballero, Ciudad del Este, y Saltos del Guairá, donde realizan compras aprovechando los precios menores del vino en Paraguay.

La producción de vino en Paraguay es muy poco significativa alcanzando alrededor de 16.000 hl según las últimas cifras registradas (OIV, 2016). Actualmente existen pequeñas áreas de cultivo de vid que se ubican principalmente en Guairá y, en menor medida, en
el departamento de Itapuá.

En relación con el origen de las importaciones, Chile y Argentina, son los principales actores del
mercado del vino en Paraguay, con valores de 16,7 y 15,5 millones de dólares importados en 2019,
respectivamente, y una cuota de mercado conjunta del 75,5%. No obstante, cabe destacar que
Chile es el líder del mercado en valor de las importaciones mientras que Argentina es el líder en
cuanto a volumen.

Del lado de la demanda, cabe señalar que el consumo nacional del vino ha experimentado un importante crecimiento durante los últimos años. Si bien a la hora de consumir bebidas alcohólicas, los paraguayos siguen prefiriendo la cerveza, el vino ha dejado de ser un producto minoritario y es consumido por amplios segmentos de la población, entre ellos los jóvenes de entre 30-45 años que viven en áreas urbanas.

¿Cómo transportar vino hacia otros mercados?

En Empresas Tahan nos especializamos en logística nacional e internacional. Con más de 30 años de experiencia en el rubro contamos con el know how que nos permite identificar la mejor metodología de transporte terrestre para cada tipo de mercadería.

Contamos con el reconocimiento y apoyo de gran cantidad de clientes del sector vitivinícola que avalan nuestra performance. Nuestro equipo especializado en logística de bebidas, con el fin de ofrecer un mejor servicio a nuestros clientes, ha desarrollado nuevas estrategias enfocadas a las necesidades de cada carga, dando justamente el trato especial que precisan. Además, nuestros conductores están capacitados para viajes de vino a granel en flexitank.

Nuestras unidades cuentan con tecnología que permite un perfecto seguimiento de la carga, así como, el cuidado del medio ambiente, gracias a la tecnología de la norma EURO5 que poseen. Para este tipo de cargas, el traslado de vino fino, puede realizarse en furgones con temperatura controlada, o también disponemos de semis para vino paletizado.

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